El objetivo de los bulos es generar dudas, difamar o crear confusión sobre alguna empresa, organismo, persona o causa. ¡No caigas en ellos!

Un bulo (también denominado hoax, en inglés), es un engaño difundido tradicionalmente a través de cadenas de correos electrónicos formadas por envíos y reenvíos del mismo mensaje. Este contiene noticias o contenidos falsos, con el objetivo de hacerse viral y que sea difundido por la mayor
cantidad de personas posible.

 

¿En qué consiste?

Todos hemos recibido alguna vez una cadena de mensajes por correo electrónico. Son e-mails que intentan apelar a nuestra caridad, a nuestra sensibilidad o simplemente noticias falsas. El denominador común es que suelen solicitar que se reenvíe esa información, supuestamente por un buen motivo.

El objetivo normalmente es generar dudas, difamar o crear confusión sobre alguna empresa, organismo, persona o causa. En ocasiones, se usan para obtener direcciones de correo activas y generar listas de spam. Estos bulos han traspasado el e-mail y también se envían a través de apps de mensajería y de redes sociales.

Los bulos no suelen contener un elemento malicioso, como enlaces a páginas fraudulentas o archivos con malware, por lo que no suponen un daño directamente para la víctima o su equipo informático. Sin embargo, estas cadenas son muy dañinas por su poder de difamación y la capacidad de expandirse rápidamente.

Cómo reconocerlo

  • Un buen gancho. Los asuntos de los que trata suelen ser noticias sorprendentes, peticiones de ayuda o promociones.
  • Suelen solicitar que se reenvíe a más personas. En cuanto aparezcan las palabras: “difúndelo”, o “reenvíalo”… sospecha. Y si además insinúa que reenviándolo tendrás suerte o cualquier tipo de beneficio, que no te quede ninguna duda de que es un bulo.
  • Cuestión de suerte. A veces indican que si se reenvía a un número concreto de personas, se obtiene algún tipo de vale de descuento o incluso mala fortuna si no se hace.
  • No solo por e-mail. Estas cadenas se envían a través de todo tipo de servicios, como WhatsApp o redes sociales.
  • Desconfía del mensaje, aunque confíes en el remitente. El hecho de que te lo envíe un familiar o persona conocida no significa que sea verídico el mensaje. Precisamente ese es uno de los factores de los que se aprovechan estas cadenas: la confianza.
  • Fíjate en los detalles. En el texto o asunto no suelen incluir fechas concretas, así la información no tiene caducidad y puede ser reenviado infinitamente. El autor suele ser anónimo.

Consejos y prevención

  • Si te llega alguno de estos correos, simplemente ignóralo.
  • No lo reenvíes. Independientemente de que haya llegado por correo electrónico o por otros tipos de mensajería. Su principal arma es la difusión.
  • Informa. Si detectas uno de estos mensajes en cadena, advierte a tus contactos para que tampoco lo reenvíen.
  • Investiga. Si dudas sobre si es cierto o falso, haz una búsqueda rápida en internet. La mayoría de las veces, buscando el texto o una parte de él, encontramos que es un bulo que incluso lleva años circulando.