Tanto el ciberdelito como el ciberataque podemos considerarlos como amenazas cibernéticas o ciberamenazas.

Son muchas las amenazas que podemos encontrar en la red, y que se pueden perpetrar mediante el uso de las nuevas tecnologías. Para referirnos a ellas usamos diversos términos, siendo los más comunes “ciberdelito” y “ciberataque”. No existen definiciones oficiales para cada una de ellas, así que proponemos estas dos:

  1. Ciberdelito o delito informático son los términos usados genéricamente para referirse a las actividades ilícitas que son realizadas a través de internet o mediante herramientas tecnológicas, como ordenadores, móviles o cualquier otro tipo de dispositivo.
  2. Ciberataque o ataque informático se refiere a todas las acciones realizadas contra sistemas informáticos de usuarios, empresas u organismos con el objetivo de dañarlos, robar información o conseguir un beneficio económico. El ransomware u otros tipos de malware, por ejemplo, son
    considerados ciberataque.

La diferencia entre ambas se encuentra en que los ciberdelitos no siempre persiguen un beneficio económico, como el acoso a través de la red, y para su realización se usan dispositivos tecnológicos pero no se necesitan conocimientos avanzados. Por ejemplo, en el caso del acoso online, los acosadores usan servicios de mensajería para acosar a sus víctimas, pero no necesitan tener conocimientos sobre programación o informática.

En el caso de los ciberataques sí se requieren conocimientos informáticos más avanzados para llevarlos a cabo. Por ejemplo, para desarrollar un software malicioso que infecte un ordenador, se necesitan conocimientos en programación.

En cualquier caso, todos ellos los podemos considerar amenazas cibernéticas o ciberamenazas.